De crucero por el golfo Arábigo
Cuando decides montar un viaje familiar y somos casi veinte personas, es complicado elegir un destino que se ajuste a las expectativas de todos. En este caso íbamos, bebes, niños, adolescentes, jóvenes con ganas de fiesta, de mediana edad y mayores. Lo primero que se me viene a la cabeza, cuando es un grupo tan numeroso y distinto es un CRUCERO.
Los cruceros abarcan las necesidades de cada edad, desde los bebes hasta las personas de edad avanzada. Espectáculos, divertimento para niños y mayores, diferentes restaurantes, actividades durante todo el día…
Como en enero de este año ya habíamos realizado un crucero por Bahamas, tenia que mirar opciones, en el que la climatología no fuese un impedimento, así que decidimos ir al Golfo Arábigo.
Nuestro punto de partida fue Doha, la capital de Qatar, con su zona financiera llena de rascacielos. Bahrein, aun aunando la cultura y tradición con la parte moderna de la ciudad. Y por supuesto, dos países emiratíes. Abu Dhabi, con la mezquita más bonita del mundo y Dubai.
Tengo que decir que no era mi primera vez en Emiratos Árabes, pero, sobre todo Dubai, me sorprendió mucho lo que ha cambiado: En la zona del Burj Khalifa se habían multiplicado como setas los rascacielos. En el Dubai Mall, había tanta cantidad de gente que nos chocábamos los unos con los otros.
Me gustaría reflexionar sobre esto ya que, me dio bastante pena ver en lo que han convertido los turistas Dubai. Creo que se deben respetar las costumbres y tradiciones de cada país que visitas y en este caso, esta ciudad se está convirtiendo en un parque de atracciones, sin respeto por parte del turismo hacia sus gentes y costumbres. A pesar de esto, el viaje fue un éxito para todos, creo que se cumplieron las necesidades de cada uno de los que realizamos ese viaje.









